http://www.youtube.com/watch?v=Rg6O0IY0viM

En este espacio se describe la biografía de algunos escritores ecuatorianos y munidiales…                       pluma1

Medardo Ángel Silva                                                                 65

(Guayaquil, 1899-1919) Poeta ecuatoriano. De formación realmente autodidacta y origen humilde, ejerció como maestro de escuela; quizá su condición de mulato influyó en el pesimismo que llenó su vida, en una sociedad todavía lejana del sentimiento humano de la comprensión y la convivencia. No se ha podido concretar si lo impulsó al suicidio un desengaño amoroso o si murió a manos de un rival por celos.

La obra de Silva se contiene en dos volúmenes: El Árbol del Bien y del Mal, que él mismo editara en 1917, y Poesías escogidas, una selección que Gonzalo Zaldumbide publicó en 1926, en París. Silva era el menor, y acaso el más importante poeta de la generación del novecientos que introdujo el modernismo en la literatura ecuatoriana. Medardo Ángel Silva, de origen humilde, padeció el “mal del tedio”, y toda su obra, de gran pureza formal, es un canto de amor a la muerte.

Poeta del dolor, del “spleen”, del amor imposible, del hastío de vivir, ha dejado algunas de las más bellas páginas de la literatura ecuatoriana. Estuvo, como sus compañeros de generación (Arturo Borja, Humberto Fierro, Ernesto Noboa y Caamaño) bajo la influencia directa de los simbolistas franceses, especialmente de Verlaine y Baudelaire. Era un adolescente cuando escribió “Libro de Amor”, “Las Voces Inefables”, “Estancias”, “Estampas Románticas”. Es también autor de prosas poéticas y de una pequeña novela titulada María Jesús.

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CÉSAR VALLEJO75
(
1892-1938)                                   

Decimosegundo hijo de la familia Vallejo Mendoza, César Abraham Vallejo, nace en marzo de 1892, en Santiago de Chuco (3,500 metros de altitud) más gran aldea que ciudad de la cordillera peruana.
Alumno remarcable, será brillante estudiante.

En 1910: Parte para Trujillo (4 días de viaje a caballo) y se inscribe en la Facultad de Filosofía y Letras. En 1911: La idea de hacerse médico lo lleva a Lima, pero pronto renuncia a la carrera médica y vuelve a Trujillo. Poco después entra a trabajar en la hacienda “Roma” (producción azucarera) de la que “saldrá marcado”. . . y es que si el joven Vallejo está favorecido por un tratamiento reservado sólo a los empleados superiores y con un salario satisfactorio no puede sin embargo, no ver ni oír cuando apenas clarece el plumaalba, llegar los peones (cerca de 4,000) en el inmenso patio y ahí ponerse en fila para pasar lista, y salir para los campos de caña, donde se extenuarán hasta el sol poniente, con un puñado de arroz como alimento. No puede asimismo saber que todos no son más que pobres criaturas salvajemente capturadas por siniestros enganchadores, y cobardemente retenidas por vida con el alcohol que, dominicalmente y a sabiendas se les vende a crédito. Irremediablemente endeudado vuelto en pocas semanas, insolvente su deuda, cubriendo rápidamente un número de daños superior al que va a vivir el peón tendrá que garantizar su deuda con esto que sólo le queda: sus hijos, nacidos o por nacer. . . Se comprende que el recuerdo de la hacienda “Roma” haya sido durable en un ser que como Vallejo, le obsesionaba la injusticia social

En 1913: Renuncia a su empleo en la hacienda y nuevamente regresa a Trujillo. Con el año, que se abre, reanuda sus estudios (Letras y paralelamente estudios de Derecho) y consigue un puesto de profesor de colegio. El primer éxito que consigue Vallejo con su tesis “El Romanticismo en la Poesía Española” es completo. Muy rápidamente es adoptado por los intelectuales y artistas quienes, muy numerosos, forman un grupo inquieto, turbulento y audaz, cuya bohemia no es en Vallejo sino un hábito, publica sus primeros versos de origen didáctico imponiéndose (él) poco por el dinamismo y los rasgos humorísticos de su fuerte personalidad intelectual y artística.

En 1917: Deja Trujillo por la capital dejando en esa un recuerdo profundo mezclado de un sentimiento de frustración. Un block de poemas compone todo su bagaje. En 1918: Triste e incolora llegada a Lima. Reacio a toda idea de economía, los algunos recursos traídos de Trujillo pronto se han agotado. Sin embargo, ya un tanto conocido en el medio intelectual entra en contacto con los periódicos y revistas que le publican uno que otro poema, consiguiendo, por otra parte y a tiempo, un puesto de director de colegio. Con el proyecto de conseguir el doctorado de Letras y de Derecho, prosigue sus estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Pero ya ha llevado su primer poemario al impresor.

En el mes de agosto de ese mismo año, muere su madre, en Santiago de Chuco: poemas no a su madre, sino a “la” madre, una, universal.
Aun habiendo impreso su primer libro quedará estancado por largos meses, en la espera de un prólogo que Valdelomar, muy en vista en aquella época, le ha prometido. Es finalmente que “Los Heraldos Negros” aparecerán no en 1918 como lo indica la edición sino en 1919 sin el prólogo tan esperado. Elogios entusiastas y primeros dardos.

1920: En agosto sale para Santiago de Chuco pasando por Huamachuco, pronunciando una conferencia que produce escándalo pero ahí llega sólo para verse mezclado en un sangriento conflicto local que degenera en incendio. En un impulso, bien característico de Vallejo se dirige en conciliador a los lugares del atentado. Su sola presencia le denuncia en el concepto de las autoridades, tan parciales como incompetentes. Acusado por incendiario y disturbios políticos con 19 mas, está buscado y detenido el 6 de Noviembre. Será absuelto y liberado el 26 de Febrero siguiente (1921).

1922: En junio Vallejo participa en un concurso cayo premio gana con “Más allá de la vida y la muerte” que le permite hacer imprimir su segundo volumen de poemas “Trilce” entre cayos versos muchos han sido escritos en la carcel de Trajino y que aparecen cuando Chocano culmina según él mismo como el “Walt Whitman del Sur”. . . Un solo testimonio favorable: el prólogo de la más ferviente admiración de Antenor Orrego y un comentario: el de L.A Sánchez que expresa con asombro…. ¿Porqué Vallejo ha escrito “Trilce”? . ha lanzado un libro incomprensible y estrambótico. Y vuelve a preguntarse: “Pero ¿ por qué habrá escrito “Trilce” Vallejo?, obra que será medio siglo mas tarde objeto de un insuperable estudio de 565 páginas, por el Dr. Neale-Silva: Chileno catedrático de la Universidad de Wisconsin.

En 1923: Aparecen “Fabla salvaje” y “Escalas melografiadas”. En junio, Vallejo que proyecta su evasión desde 1920 y, sobre todo, desde la aparición de ‘Trilce”, se embarca para Europa, con una moneda de 500 soles, un águila de oro anudada en su pañuelo. Ignorando el idioma, sin recursos ni relaciones y sin sombra de perspectivas, llega en julio a Paris, un viernes 13. Dos años va a pasar una vida de duras penurias hasta escapando con las justas de la muerte debida a una hemorragia consecutiva a una intervención quirúrgica.

En 1924: Muerte de su padre de la que se entera, en París, por los periódicos. Un escultor de Costa Rica, Max Jiménez le deja su “atelier” de la calle Vercingétorix, aliviándole aunque muy relativamente, su apremiante situación económica. Sus relaciones sin embargo se extienden. Viene a conocer al escultor José de Creft quien expone tres perfiles de Vallejo.
Conoce a Juan Gris estableciéndose entre ambos una grata amistad que cortará en 1927 la muerte prematura del gran pintor a la edad de 40 años y más tarde conoce al hijo de Jongkind y a Waldo Franck. Y al azar de los años y más o menos de paso, conocerá a Lipchitz, Unamuno, Dullin, Barrault, Tzara, Desnos, Portinari, entre otros (más entrevistas con personalidades como Gosset, Maiakovski, Reinhardt, Meyerhold, como lo indica su labor periodistica).

En 1925: En mayo se funda en Paris la empresa “Los grandes periódicos iberoamericanos”, en la que consigue el puesto de secretario.
Poco después emprende una serie de artículos para las revistas “Variedades” y “Mundial” de Lima, colaboraciones que se proseguirán hasta 1930. Por otra parte, obtiene por Pablo Abril de Vivero, una beca otorgada por el gobierno español (unas 300 pesetas mensuales) y en octubre viaja por primera vez a España. Por asegurada que esté su situación material – aunque relativamente- Vallejo experimenta un estado persistente de inestabilidad y de descontento de si mismo cuya causa no reside en su temperamento en extremo angustiado y apenas diferenciable en realidad del estado de crisis permanente a grado variable. sino en alguna laguna personal de orden moral. Vallejo quien como periodista tiene entrada a los teatros, conciertos, exposiciones y frecuenta por lo demás los cafés en boga exclama en el primer semestre de 1927: “Todo esto no es ni yo ni mi vida”.

1927: Seria difícil admitir en que aquella época, Vallejo, quien va a tener 35 años, aún busca y se busca para sí solo. No. En abril, renuncia a su empleo de secretario en “Los grandes periódicos…” En septiembre, renuncia a su beca del gobierno español. Vallejo medita, se interroga. ¿hacia dónde va? ¿Cuál es su contribución humana a la vida de los hombres? Inquietud definida; primeros síntomas de la profunda crisis que pronto le afectará gravemente (1927 – 1928). Crisis moral de la conciencia indubitablemente, ya que es a raíz de ella que Vallejo entrevé haber detectado la causa de su agudo malestar: el alejamiento y la ignorancia de los problemas que más atormentan a la humanidad avasallada y sufrida en la cual vive. No obstante, se resiste a ver en el marxismo la solución de tan numerosos males secularmente pretendidos insolubles e irremediables, aunque, por otra parte, sospecha y presiente que un sistema enteramente nuevo, y no por azar unánimemente rechazado por los explotadores y los prepotentes, ha de implicar necesaria e ineludiblemente algún mejoramiento por primera vez real, palpable, fundamental para las masas trabajadoras y frustradas. Primeros estudios de observación del marxismo.

1928: El año no se abre con gratas perspectivas; Vallejo mismo con una lucidez conforme a su ética ha destruído el mínimo de seguridad tan duramente conseguido. Pronto muy seriamente enfermo tiene que retirarse a los alrededores de Paris para poder restablecerse, físicamente al menos. Transcurre el Verano. Más o menos repuesto en vísperas del otoño, y provisto de algunos conocimientos marxistas parte en octubre para la Unión Soviética. En noviembre está de vuelta en Paris. A fines de diciembre, ruptura con el Aprismo del que había sido sólo simpatizante y crea en Paris la célula marxista peruana. Julio 1923/24 – 1929 es la etapa artística de “Poemas en Prosa” “Contra el secreto profesional” y “Hacia reino de los Sciris”, y es el período, aún apolítico, en que surge y se define con su primer viaje a la Unión Soviética (Oct.) la evolución ideológica revolucionaria de Vallejo

A principios de 1935 se decide sin embargo a proponer una selección de sus versos a un editor de Madrid quien aceptará la propuesta. Por extraña adversidad no le llegará la respuesta afirmativa a Vallejo -quien no insistía jamás- hasta que estuvo declarada la guerra civil en España.

En 1936 Vallejo se resuelve políticamente a un “reposo forzado” diremos debido a la intransigencia que él opone a lo que llama “las medias tintas”. Entre otras divergencias no podrá admitir un “frente popular”. Pero la guerra civil surge en España (Julio 36) y ante la magnitud del acontecimiento, Vallejo depone toda discrepancia, colaborando de inmediato en la creación de “Comités de Defensa”, meetings, colectas de fondo, emprende una serie de artículos en los que denuncia lo inicuo de la no-interuención, sólo provechosa al fascismo no tanto franquista que internacional. Mas el desarrollo en los acontecimientos aumentan su inquietud, y parte para Barcelona y Madrid en diciembre. El 31 está de regreso en Paris. Sus presentimientos no le han engañado y la angustia lo aparta de su obra poética. Llevado sin duda y a pesar suyo por una esperanza irreductibie, prosigue sin embargo sus artículos contra el fascismo. Observa cómo la red de la pretendida no-intervención se cierra sobre el pueblo asesinado. El 2 de Julio, en un congreso internacional de escritores antifascistas parte nuevamente para España. Vallejo es nombrado delegado del Perú. Regresó el 12 del mismo mes.
Durante el mes de Setiembre bruscamente surge de Vallejo el monólogo de meses interminables, en unos 80 días escribe 25 poemas, los últimos de “Poemas Humanos” es a la misma España que dirige su plegaria y el exceso de su desesperación, “España, aparta de mi este cáliz”.
Durante Diciembre escribe “La piedra cansada”. El 31, al abrirse 1938, en Vallejo se ha quebrado extrañamente el poeta y el escritor.

1938: El domingo 13 de marzo, se tiende después del almuerzo para reposar un instante. Al día siguiente tiene fiebre. . . carece totalmente de apetito. . . amigos médicos compatriotas suyos le visitan recetándole una que otra pastilla sin tratarlo propiamente -Vallejo está mucho más grave de lo que ellos creen-. Paternal, pero despreocupado, Arias Schreiber, entre otros, exclama: ¡Nunca se hubiera visto morir a un hombre que sólo está cansado! Alertado por el Dr. Porras, por entonces delegado a S.D.N. la legación peruana en Paris decide el traslado de Vallejo a una clínica. Durante dos días Vallejo rechaza este traslado: “Si ésto me compromete”. El 24 de Marzo sin embargo, acepta por fin esta angustiosa pero imprescindible solución, y el médico Lejard, médico del ministro Calderón queda designado como único médico ejecutivo de Vallejo, quien tampoco atribuye mayor gravedad al estado de su paciente, quien por suprema desgracia “le cae mal”…. Tendido en su último lecho, no habrá quien se sienta suficientemente garantizado por la genialidad de Vallejo, la que nacera postumamente, como para arriesgar unos 2 o 3 mil francos (de los antiguos ) para salvarle la vida. Después de una dura agonía muere Vallejo el viernes santo, 15 de abril de 1938, a las 9 y 20 de la mañana.
Sólo mas tarde se sabrá que Vallejo sucumbió a un muy viejo paludismo reaparecido despues de 20 o 25 años, a consecuencia de un estado general debilitado.

Cuadernos de divulgación civicaLibros

JORGE CARRERA ANDRADE Enlace sobre JORGE CARRERA ANDRADE
Poeta representativo del Siglo XX.                      11

Poeta representativo del siglo veinte Jorge Carrera Andrade nació en la ciudad de Quito. A comienzos del siglo veinte. Su origen familiar quizá procedía de un viajero español –Sancho de la Carrera- , a quien él invoca un par de veces en sus escritos. Se ha supuesto que se avecindó en el aldeorrio de Sangolquí, que eso era éste en los años de su arribo. Pero ya desde entonces debió de mostrar llanos y recuestos labrantíos. Es decir, igual que ahora, retaceados colorinescamente de sembríos, y con un ambiente al que solían enternecer los silbos de la pajarería agreste y los ecos de sonora mansedumbre de ganados y rebaños.

El caserío no era diferente al carácter de su entorno. Lugarejo de viviendas oprimidas por el silencio y la soledad. Todas ellas con paredes ruinosas de barro, y con techumbres de teja que sombreaban sus fachadas con una melancolía pertinaz, medio enfermiza y ojerosa. La condición de sus ocupantes era la de seres resignados al trabajo humilde y la pobreza, cuyas señales notorias se revelaban en la flacura endémica, en la ropa escasa y agónica, en la greña sudorosa, en la orfandad de escuela y alfabeto. Esta orfandad ocasionaba a su vez, como siempre, la penuria de claridad y energía en el lenguaje, único legitimador de igualdades y derechos y eficaz instrumento de activación de la mente. Hay que suponer el afincamiento de aquel antecesor español en la aldehuela de Sangolquí, en el ochocientos, porque uno de sus descendientes –el abuelo de Jorge Carrera Andrade- había seguido viviendo hasta las postrimerías de aquella centuria como administrador de alguna de las haciendas del campo circunvecino. Se llamaba Abraham Carrera.

fuente: www.conmemoracionescivicas

Aquí se expondrán algunos textos de mi autoria que recoge el ámbito de la literatura

Fulgor

Vengo desde tus penurias
atravieso vestigio a vestigio
tus mares, tus lagunas,
de frente a tus montes.
Voy desde tus pulmones
hasta tus fluidos vitales,
siento que he llegado
a tus desiertos.

Carta Nocturna

Es mejor este silencio
este paso entre tablones
andamios y habitaciones.
Te recuerdo que tus luces
fueron niños que se perdieron
por los bosques.
Te recuerdo que la luz
que hicimos entre sueños,
se dejo caer por tus rodillas.
Me voy por tus pliegues.
Angustiado, destrozado.

A tiempo

 

Invadido entre recuerdos
Soy lugar y tumba.
Esa tristeza que construimos
por las paredes de este
Cielo.
Esta lluvia que hemos
Dejado desparramarse por
Los pigmentos de tus colores.

 

 

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Dentro de esta categoría se publicarán textos de carácter periodístico…

Entrevista

Por: Carlos Daniel Vallejo Sánchez                

“YO CREO QUE EL ODIO ES EL MOTOR PRINCIPAL PARA QUE LA VIDA HUMANA SIGA”images

Euler Granda habló de sus inicios en la poesía. Y de su condición como poeta.

Al entrar por un portón abismal, se encuentra un pasadizo y un anuncio en el que se lee: Euler Granda, escrito sobre la puerta: “Tome asiento por favor”. Y una sala de espera improvisada con sillas destartaladas.

Al ingresar por la puerta que da al consultorio, se escucha el sonido de una radio de aquellas que el tiempo olvidó entre los años. Y aparece la figura del poeta, escondida bajo anteojos, años a cuestas y sus manos temblorosas. Dentro del sitio hay una camilla y laminas del cerebro humano. Mientras la cordialidad de Granda da paso para que se charle en confianza.

Por el lugar no ingresa demasiada luz; pero es innecesaria porque con las palabras es suficiente.

–– ¿La poesía nace con la vida o se la construye?

–– Es la pregunta eterna, siempre el hombre se ha planteado esta pregunta. Yo creo que la poesía es la resultante de una constitución de tipo genético, y a la vez es la acción del entorno sobre la persona, sobre el poeta. De manera que ninguna de las dos es en forma absoluta total, sino que se entrecruzan se entremezclan.

El poeta tiene una mira sigilosa y penetrante, baja su mirada hacia el escritorio y de pronto la posa sobre la mirada de quien lo cuestiona.

–– Y en cuanto a su condición personal ¿nació o se construyó?

–– En mi caso, no tengo una idea clara de cuando se dio. Porque ya de pronto me vi leyendo, buscando libros de poesía. Debo haber tenido en ese entonces aproximadamente doce o trece años, comencé a buscar y encontrar poesía por todos lados, periódicos, revistas; por lo que ni siquiera se sabe como comienza, porque comienza.

Yo creo que una persona que se dedica a la poesía tiene un tipo de personalidad especial, que está dada por una sensibilidad exagerada. Lo que al resto de gente apenas le conmueve o pasa desapercibido, al poeta no. Generalmente le marca, se conmueve de pies a cabeza y la resultante es la poesía.

–– ¿A que edad empezó a escribir?

––No tengo clara la situación; pero debe haber sido en el primer curso de colegio. O cuando estaba en la escuela. De pronto me vi construyéndome yo mismo cuadernitos pequeñitos, llenándolos con letras, con posible poesía. Recorría el diccionario buscando para mi empeño, una cantidad de vocablos y sonidos. Me dedicaba a buscar palabras difíciles, que solamente yo las entendía. ––Y el primer libro publicado…––

–– El primer libro fue el ¨Rostro de los Días¨, cuando yo tenía aproximadamente diez y nueve años.

–– ¿Usted vive como escribe?

–– No, figúrese lo que sería, no podría vivir en paz, porque uno generalmente tiene un tipo de poesía, que es de confrontación. Al menos en mi caso, un tipo de poesía de contradicción con muchas cosas. Generalmente no se aceptan las cosas como se presentan a primera vista, sino que se antepone una crítica. Querría vivir así, pero es difícil no encajaría dentro de la sociedad.

–– ¿A qué hora del día le invade la necesidad de escribir?

–– Puede ser de noche. Puede ser de día. Durante un viaje. Durante una lectura. Después de un hecho que me conmueve. Es indistinto no hay un tiempo fijo, o determinado.

–– ¿Cuál es la sensación después de cada verso plasmado en una hoja de papel?

–– No podría explicar, afirmar, ni negar nada en ese sentido. Hay ocasiones raras en las que se siente a plenitud, porque cree que ha logrado algo; pero al finalizar un poema se tiene la sensación de que no está perfecto, de no estar completo que se pudo haber dicho algo más, se siente muy limitado. Hay ocasiones en la que se siente desmembrase.

–– Y al respecto de desmembrar, después de la muerte hay algo más…

–– Eso es lo que nadie sabe. Yo creo que el ser humano una vez que muere se disgrega. Se hace materia nuevamente que se difumina en todo el universo. Desaparece el estado constitucional que el permite ser hombre o mujer. Y pasa ha ser elemento químico que se reintegra al universo.

–– Y queda de la muerte recuerdos o residuos de tiempo…

–– Nada absolutamente. En unos seis u ocho años nadie se acuerda de nada. Se borra todo. Lo que queda es una situación incierta.

–– ¿Ha sentido odio?

–– Siempre, como no se va a odiar a la gente que le entrega, que roba, miente y quiere meter esa basura religiosa en la cabeza. Una persona tiene que odiar. Yo creo que el odio es el motor principal para que la vida humana siga.

 

PERFIL BIOGRÁFICO

 

Euler Granda nació en Riobamba. Durante su juventud sus estudios los realizo en esta ciudad. Luego estudio Psiquiatría en la Universidad Central. Y posteriormente en la Habana (Cuba). Ha combinado su profesión con la poesía, entre algunas de sus antologías se encuentran: El rostro de los Días (1961, primer libro), Etcétera (1964), Ya paren de Contar (1991), Que Trata de Unos Gatos (2002), Euler Granda Antología Personal (2005).

 

 

Crónica

Por: Carlos Daniel Vallejo Sánchez

Depresiva: sin intenciones de suicidio

Grabiela García se sienta en una banca del inconmensurable parque lineal ubicado en el sur de la ciudad de Quito, para refugiarse con la naturaleza y sus dilemas de vida.

–– Antes de nacer todos pensaban que iba a ser hombre, a veces sucede.

Casi todos sus familiares presumían que ese ser humano que estaba por nacer sería un hombre. Así lo quería su padre, aunque su madre prefería que fuese una mujer.

Cuando la mañana del 14 de noviembre de 1988 nació, toda su familia se sorprendió del acontecimiento.

–– Porque se quedaba atrás toda la ropa azul, el balón de fútbol…

Mientras comenta ese suceso, cierra los ojos de vez en cuando. Dentro del lugar el viento golpea contra las ramas de los árboles, Grabiela cruza las piernas, y se recoge el cabello hacia un lado. En cada palabra expuesta mueve su mano derecha, muestra sus enormes ojos negros, que de lejos parecen ser más pequeños porque se ocultan detrás de unos lentes muy finos.

De pronto se observa su cara pequeña, su nariz se desprende de su mirada, una nariz que casi se pierde por su finura y pequeñez.

Debajo de su mentón se observa una papadita demasiado graciosa.

––Es un bonito día

Deja ver su sonrisa efímera, que se transforma en costumbre inquietante.

–– Solo este rincón desde que yo recuerdo es el que me hace sonreír

No es demasiada alta, pero a lo lejos aparenta más grandeza. Como hoy que lleva puesta unas botas, su pantalón blue jeans azul, un saquito negro, que se abre y deja ver una blusa café delicada.

Vuelve a mirar al infinito, como en busca de un recuerdo, que se ha quedado guardado en su estirpe,  luego vuelve a posar su mirada sobre quien la interroga, esa mirada avasallante, que intimida.

Se levanta de la banca para estirar las piernas y muestra su color de piel que es intermitente, a veces claro y otras se oscurece hasta tomar un tono rojo absurdo. Debe ser por el clima de esta ciudad, o por el lugar del que procede, la fría ciudad de Tulcán.

Recuerda los momentos de niñez con una distinción quimérica. Cuando en su casa se quedaba con su hermana para jugar con sus muñecas de trapo. O cuando fue a su primer día de jardín, con su madre.

Ella se quedó como perdida en una multitud desconocida,  sintió deseos de llorar y lo hizo, cuando nadie la vio.

–– Hasta hoy no lloro en público, siempre lo hago cuando estoy sola, suelo recostarme sobre mi cama.

Dice estar cargada de miedos constantes, le teme a la muerte como todas las personas

–– Yo le he tomado miedo a morir, después de lo que sucedió con mi abuela, fue doloroso.Porque estuvo varios meses en el hospital.

–– Es complicado que la vida sea así.

Dice no tener muchas ganas de acordarse de aquello. Despliega en sus ojos un deseo interno de gritar, que se lo guarda.

De regreso a su casa, se percata que su paso es lento. Mientras las avenidas se entrecruzan con los sonidos de la ciudad, los semáforos son maquinas que detienen dos segundos la vida.

Cuando se llega un edificio se asoma ante la vista.  varias casas alrededor de este. Se entra a través de una malla que cubre el lugar, un camino que conduce hasta una puerta negra gigante.

En el lugar se posa un calor atascado en las paredes. Se muestra un cuadro, que recrea a ¡Odiseo amarrado en un mástil! Luego aparece un pasadizo por el que entra poca luz que conduce a las habitaciones. Grabiela abre su habitación, muestra varios objetos que considera valiosos, y sus fotos de infancia.

Por la ventana parte de ese cuarto, traspasa un resquicio de luz que da en los ojos. Gabi, como le dicen sus amigas. “Siempre esta triste”. A quienes les conversa de todos sus dilemas. A ellas las conoce desde cuando estudiaba en el colegio de monjas

–– Las monjas eran muy aferradas a su moral, lo que estaba mal debía tener una disculpa.

Es muy devota de ir casi todos los domingos a iglesia, cuando la soledad le invade, o por tener un momento para reconocerse.

Nuevamemente mueve su mano derecha, para incrustarse en sus temores nocturnos. A veces comenta que cuando se queda sola en su casa un “fantasmita” la visita, ella conversa con él, después todo se acaba.

Se queda sentada en su cama, con sus estados de ánimo cambiantes.La vida de Gabriela siempre pende de un “hilo”, como dicen sus padres. Grabiela acude desde hace seis meses al psicólogo debido a un problema depresivo que afronta. Sus padres dicen siempre estar preocupados por lo que pueda hacer con su vida, mientras ella dice que nunca ha pensado en tomar esa decisión drástica del suicidio.

–– A veces solo prefiero quedarme sola o estar sola. Pero si he llegado a pensar que algunas personas nunca me comprenden.

Para algunas personas esta actitud depresiva de los jóvenes se ha convertido en la actualidad en una circunstancia de las condiciones sociales que atraviesan las sociedades. Para otras solo es cuestión de la propia edad. Pero para Grabiela o Gabi su estado de ánimo siempre se debe a que “algunas personas nunca me comprenden”.

Diferente o no ella esta dispuesta a seguir viva. Aunque para sus familiares o para el mismo psicólogo este caso sea inusual. La depresión de Gabriela se debe a lo que los psicólogos califican como cuadro de Personalidad Atrofiada, un caso que se produce por la muerte de un ser muy cercano a esta persona. Este tipo de depresivos tienen estado de ánimo repentinos.

Grabiela la mayor parte de los días de la semana está sola en su casa, su padres son médicos por ironía, y solo llegan a casa entradas las horas de la madrugada. Por ello han requerido el servicio de una enfermera que esté pendiente de la situación.

–– Hubo algunos intentos de internarme ¡pero yo me negué!

En efecto varias ocasiones sus padres sabían que esa era la decisión correcta. Pero al mismo tiempo su comportamiento empezó a cambiar, decidió retomar sus estudios en la Universidad, y sus estados de tristeza eran menores. Aunque ese estado fue efímero.

Gabriela dice que seguirá el tratamiento para recuperarse del estado depresivo en el que se encuentra, y mañana saldrá a la Universidad a continuar con su vida. Cuando a sus padres les invada la incertidumbre de saber que las intenciones de suicidio, aunque ella no las reconozca siempre serán una opción.

 

 

Entrevista

 

Por: Carlos Daniel Vallejo Sánchez  

 

“EL CINE NACIONAL NO SE PUEDE DESARROLLAR SIN UN COMPROMISO SOSTENIDO DEL ESTADO”

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Juan Martín Cueva se expresó al respecto de la situación actual del cine ecuatoriano , así como de la evolución que ha registrado.

El Cine Ocho y Medio es un lugar en donde el viento sopla con más silencio. Dentro del lugar se encuentra una sala, un bar improvisado. Se percibe en el ambiente el olor a café y sobre las paredes reposan varios afiches de los próximos estrenos en cartelera.

Aparece Juan Martín Cueva que responde a cada cuestionamiento con  un silencio antepuesto, rara vez desapega su mirada de quien le pregunta.Luego se  sumerge entre sorbos de café y palabras.  

 

–– ¿Cuál es la perspectiva  del cine ecuatoriano?

–– En el cine ecuatoriano no existe una producción muy importante, pero ya se puede hacer una reflexión sobre las distintas películas que hay e incluso sobre los distintos directores. Los que han hecho varias producciones, se puede ver mucha diversidad con referencia a la realidad que vivimos, que al igual que el cine latinoamericano  tiene una raíz en el cine documental. Sobre lo que es nuestra realidad,  las sociedades,  el momento y el lugar que están contando.    

–– ¿En la actualidad se puede hablar de una industria consolidada de cine ecuatoriano?

–– En la última década se ha producido más que en toda la historia del cine ecuatoriano. Pero no creo que se pueda hablar de una industria consolidada de cine en Ecuador. Se está empezando, se ha evolucionado. Hace quince años o veinte años lo que se hacía era muy artesanal. Aún, hace seis o siete años se trabajaba de otra manera. Pero hay muchas diferencias de los modos de hacer cine, de los distintos cineastas ecuatorianos. En los países latinoamericanos creo que son contados los países en los que se puede hablar de industria consolidada de producción. Brasil, Argentina y México.

––  ¿Qué factores deberían ser  determinantes para el desarrollo del cine nacional?

–– Yo creo que un cine nacional no se puede desarrollar sin un compromiso sostenido del Estado. En ningún país de América Latina se ha podido desarrollar el cine nacional, sin una inyección de recursos por parte del Estado. Eso es fundamental y se está empezando a dar  en el Ecuador. No se puede hablar de cine, de la misma manera como se hacía  tres años atrás. Tiempos en lo que no existía  ley de cine, consejo  nacional de cine, ahora existen. Otra condición para que se desarrolle, debería ser la necesaria preparación en todos los distintos oficios que hay en esta profesión. Hasta hace un tiempo el director de cine en el Ecuador, era a la vez: productor, escenógrafo, editor, fotógrafo. Ahora se han ido desarrollando especialidades. Hay gente que se dedica a la fotografía para cine, actuación, guión.  Eso ha hecho posible que sea más sostenible.

–– Es necesario crear más escuelas de cine en el país…

–– Se han fundado últimamente varios centros y estudios de capacitación que deberían ser reforzados. Lo que si no hay es un solo centro estatal público de formación cinematográfica como en otros países si lo existe. Aquí estamos en manos de entidades privadas. Yo creo que una tarea del Estado podría ser favorecer la democratización de estos espacios y la consolidación académica. Establecer nexos entre la formación en cine y el mundo de la producción y exhibición.

–– ¿Y en cuanto a los derechos de autor, y a la piratería que deben hacer los cineastas?

–– Esta manera de difundir el trabajo e inversión  de un grupo importante de gente, sin que haya un reconocimiento,  ningún  pago por el trabajo, es considerado un robo. En ese sentido no se puede estar a favor de la piratería. Aunque no hay que desconocer la realidad de todo el mundo. La circulación de materiales audiovisuales ya no se puede normar como se normaba antes, en ese sentido hay que ser muy creativo, hay que inventarse nuevos mecanismos de recuperación de los derechos de los creadores.  La posibilidad de que se creen soportes vírgenes, que son en los que se grava la producción. Es una manera de que regrese una parte de esos recursos que circulan, para los productores.

–– ¿Las producciones de cine ecuatoriano están creando identidades?

–– El cine es uno de los elementos de los espacios donde se crean valores, referentes simbólicos para la sociedad, mas colectivamente. Y en ese sentido sí, la identidad de las personas se va construyendo y transformando en función de las producciones culturales, y simbólicas que tiene cada sociedad. Y el cine forma parte de eso. Por ejemplo la identidad ecuatorianazo no  es una cuestión congelada en el tiempo, y que no puede ser cuestionada o interrogada, es algo dinámico. El cine se encuentra en dialéctica, con su creación. Detrás de un director hay una identidad y concepción del mundo. Y la identidad es una forma de ideas, conceptos, de pensarnos, y vernos.

 cinePERFIL BIOGRAFICO

 

Juan Martín Cueva, nació en Quito el 15 de febrero de 1970. Estudio en Bélgica Producción y Dirección de Cine y se graduó en 1997, en el Instituto de Cine (GINSAS). Se ha dedicado actualmente a la dirección de Documentales. Y es el director Nacional del Festival Cine Cero Latitud y Encuentros del Otro Cine.

 

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