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Dentro de esta categoría se publicarán textos de carácter periodístico…

Entrevista

Por: Carlos Daniel Vallejo Sánchez                

“YO CREO QUE EL ODIO ES EL MOTOR PRINCIPAL PARA QUE LA VIDA HUMANA SIGA”images

Euler Granda habló de sus inicios en la poesía. Y de su condición como poeta.

Al entrar por un portón abismal, se encuentra un pasadizo y un anuncio en el que se lee: Euler Granda, escrito sobre la puerta: “Tome asiento por favor”. Y una sala de espera improvisada con sillas destartaladas.

Al ingresar por la puerta que da al consultorio, se escucha el sonido de una radio de aquellas que el tiempo olvidó entre los años. Y aparece la figura del poeta, escondida bajo anteojos, años a cuestas y sus manos temblorosas. Dentro del sitio hay una camilla y laminas del cerebro humano. Mientras la cordialidad de Granda da paso para que se charle en confianza.

Por el lugar no ingresa demasiada luz; pero es innecesaria porque con las palabras es suficiente.

–– ¿La poesía nace con la vida o se la construye?

–– Es la pregunta eterna, siempre el hombre se ha planteado esta pregunta. Yo creo que la poesía es la resultante de una constitución de tipo genético, y a la vez es la acción del entorno sobre la persona, sobre el poeta. De manera que ninguna de las dos es en forma absoluta total, sino que se entrecruzan se entremezclan.

El poeta tiene una mira sigilosa y penetrante, baja su mirada hacia el escritorio y de pronto la posa sobre la mirada de quien lo cuestiona.

–– Y en cuanto a su condición personal ¿nació o se construyó?

–– En mi caso, no tengo una idea clara de cuando se dio. Porque ya de pronto me vi leyendo, buscando libros de poesía. Debo haber tenido en ese entonces aproximadamente doce o trece años, comencé a buscar y encontrar poesía por todos lados, periódicos, revistas; por lo que ni siquiera se sabe como comienza, porque comienza.

Yo creo que una persona que se dedica a la poesía tiene un tipo de personalidad especial, que está dada por una sensibilidad exagerada. Lo que al resto de gente apenas le conmueve o pasa desapercibido, al poeta no. Generalmente le marca, se conmueve de pies a cabeza y la resultante es la poesía.

–– ¿A que edad empezó a escribir?

––No tengo clara la situación; pero debe haber sido en el primer curso de colegio. O cuando estaba en la escuela. De pronto me vi construyéndome yo mismo cuadernitos pequeñitos, llenándolos con letras, con posible poesía. Recorría el diccionario buscando para mi empeño, una cantidad de vocablos y sonidos. Me dedicaba a buscar palabras difíciles, que solamente yo las entendía. ––Y el primer libro publicado…––

–– El primer libro fue el ¨Rostro de los Días¨, cuando yo tenía aproximadamente diez y nueve años.

–– ¿Usted vive como escribe?

–– No, figúrese lo que sería, no podría vivir en paz, porque uno generalmente tiene un tipo de poesía, que es de confrontación. Al menos en mi caso, un tipo de poesía de contradicción con muchas cosas. Generalmente no se aceptan las cosas como se presentan a primera vista, sino que se antepone una crítica. Querría vivir así, pero es difícil no encajaría dentro de la sociedad.

–– ¿A qué hora del día le invade la necesidad de escribir?

–– Puede ser de noche. Puede ser de día. Durante un viaje. Durante una lectura. Después de un hecho que me conmueve. Es indistinto no hay un tiempo fijo, o determinado.

–– ¿Cuál es la sensación después de cada verso plasmado en una hoja de papel?

–– No podría explicar, afirmar, ni negar nada en ese sentido. Hay ocasiones raras en las que se siente a plenitud, porque cree que ha logrado algo; pero al finalizar un poema se tiene la sensación de que no está perfecto, de no estar completo que se pudo haber dicho algo más, se siente muy limitado. Hay ocasiones en la que se siente desmembrase.

–– Y al respecto de desmembrar, después de la muerte hay algo más…

–– Eso es lo que nadie sabe. Yo creo que el ser humano una vez que muere se disgrega. Se hace materia nuevamente que se difumina en todo el universo. Desaparece el estado constitucional que el permite ser hombre o mujer. Y pasa ha ser elemento químico que se reintegra al universo.

–– Y queda de la muerte recuerdos o residuos de tiempo…

–– Nada absolutamente. En unos seis u ocho años nadie se acuerda de nada. Se borra todo. Lo que queda es una situación incierta.

–– ¿Ha sentido odio?

–– Siempre, como no se va a odiar a la gente que le entrega, que roba, miente y quiere meter esa basura religiosa en la cabeza. Una persona tiene que odiar. Yo creo que el odio es el motor principal para que la vida humana siga.

 

PERFIL BIOGRÁFICO

 

Euler Granda nació en Riobamba. Durante su juventud sus estudios los realizo en esta ciudad. Luego estudio Psiquiatría en la Universidad Central. Y posteriormente en la Habana (Cuba). Ha combinado su profesión con la poesía, entre algunas de sus antologías se encuentran: El rostro de los Días (1961, primer libro), Etcétera (1964), Ya paren de Contar (1991), Que Trata de Unos Gatos (2002), Euler Granda Antología Personal (2005).

 

 

Crónica

Por: Carlos Daniel Vallejo Sánchez

Depresiva: sin intenciones de suicidio

Grabiela García se sienta en una banca del inconmensurable parque lineal ubicado en el sur de la ciudad de Quito, para refugiarse con la naturaleza y sus dilemas de vida.

–– Antes de nacer todos pensaban que iba a ser hombre, a veces sucede.

Casi todos sus familiares presumían que ese ser humano que estaba por nacer sería un hombre. Así lo quería su padre, aunque su madre prefería que fuese una mujer.

Cuando la mañana del 14 de noviembre de 1988 nació, toda su familia se sorprendió del acontecimiento.

–– Porque se quedaba atrás toda la ropa azul, el balón de fútbol…

Mientras comenta ese suceso, cierra los ojos de vez en cuando. Dentro del lugar el viento golpea contra las ramas de los árboles, Grabiela cruza las piernas, y se recoge el cabello hacia un lado. En cada palabra expuesta mueve su mano derecha, muestra sus enormes ojos negros, que de lejos parecen ser más pequeños porque se ocultan detrás de unos lentes muy finos.

De pronto se observa su cara pequeña, su nariz se desprende de su mirada, una nariz que casi se pierde por su finura y pequeñez.

Debajo de su mentón se observa una papadita demasiado graciosa.

––Es un bonito día

Deja ver su sonrisa efímera, que se transforma en costumbre inquietante.

–– Solo este rincón desde que yo recuerdo es el que me hace sonreír

No es demasiada alta, pero a lo lejos aparenta más grandeza. Como hoy que lleva puesta unas botas, su pantalón blue jeans azul, un saquito negro, que se abre y deja ver una blusa café delicada.

Vuelve a mirar al infinito, como en busca de un recuerdo, que se ha quedado guardado en su estirpe,  luego vuelve a posar su mirada sobre quien la interroga, esa mirada avasallante, que intimida.

Se levanta de la banca para estirar las piernas y muestra su color de piel que es intermitente, a veces claro y otras se oscurece hasta tomar un tono rojo absurdo. Debe ser por el clima de esta ciudad, o por el lugar del que procede, la fría ciudad de Tulcán.

Recuerda los momentos de niñez con una distinción quimérica. Cuando en su casa se quedaba con su hermana para jugar con sus muñecas de trapo. O cuando fue a su primer día de jardín, con su madre.

Ella se quedó como perdida en una multitud desconocida,  sintió deseos de llorar y lo hizo, cuando nadie la vio.

–– Hasta hoy no lloro en público, siempre lo hago cuando estoy sola, suelo recostarme sobre mi cama.

Dice estar cargada de miedos constantes, le teme a la muerte como todas las personas

–– Yo le he tomado miedo a morir, después de lo que sucedió con mi abuela, fue doloroso.Porque estuvo varios meses en el hospital.

–– Es complicado que la vida sea así.

Dice no tener muchas ganas de acordarse de aquello. Despliega en sus ojos un deseo interno de gritar, que se lo guarda.

De regreso a su casa, se percata que su paso es lento. Mientras las avenidas se entrecruzan con los sonidos de la ciudad, los semáforos son maquinas que detienen dos segundos la vida.

Cuando se llega un edificio se asoma ante la vista.  varias casas alrededor de este. Se entra a través de una malla que cubre el lugar, un camino que conduce hasta una puerta negra gigante.

En el lugar se posa un calor atascado en las paredes. Se muestra un cuadro, que recrea a ¡Odiseo amarrado en un mástil! Luego aparece un pasadizo por el que entra poca luz que conduce a las habitaciones. Grabiela abre su habitación, muestra varios objetos que considera valiosos, y sus fotos de infancia.

Por la ventana parte de ese cuarto, traspasa un resquicio de luz que da en los ojos. Gabi, como le dicen sus amigas. “Siempre esta triste”. A quienes les conversa de todos sus dilemas. A ellas las conoce desde cuando estudiaba en el colegio de monjas

–– Las monjas eran muy aferradas a su moral, lo que estaba mal debía tener una disculpa.

Es muy devota de ir casi todos los domingos a iglesia, cuando la soledad le invade, o por tener un momento para reconocerse.

Nuevamemente mueve su mano derecha, para incrustarse en sus temores nocturnos. A veces comenta que cuando se queda sola en su casa un “fantasmita” la visita, ella conversa con él, después todo se acaba.

Se queda sentada en su cama, con sus estados de ánimo cambiantes.La vida de Gabriela siempre pende de un “hilo”, como dicen sus padres. Grabiela acude desde hace seis meses al psicólogo debido a un problema depresivo que afronta. Sus padres dicen siempre estar preocupados por lo que pueda hacer con su vida, mientras ella dice que nunca ha pensado en tomar esa decisión drástica del suicidio.

–– A veces solo prefiero quedarme sola o estar sola. Pero si he llegado a pensar que algunas personas nunca me comprenden.

Para algunas personas esta actitud depresiva de los jóvenes se ha convertido en la actualidad en una circunstancia de las condiciones sociales que atraviesan las sociedades. Para otras solo es cuestión de la propia edad. Pero para Grabiela o Gabi su estado de ánimo siempre se debe a que “algunas personas nunca me comprenden”.

Diferente o no ella esta dispuesta a seguir viva. Aunque para sus familiares o para el mismo psicólogo este caso sea inusual. La depresión de Gabriela se debe a lo que los psicólogos califican como cuadro de Personalidad Atrofiada, un caso que se produce por la muerte de un ser muy cercano a esta persona. Este tipo de depresivos tienen estado de ánimo repentinos.

Grabiela la mayor parte de los días de la semana está sola en su casa, su padres son médicos por ironía, y solo llegan a casa entradas las horas de la madrugada. Por ello han requerido el servicio de una enfermera que esté pendiente de la situación.

–– Hubo algunos intentos de internarme ¡pero yo me negué!

En efecto varias ocasiones sus padres sabían que esa era la decisión correcta. Pero al mismo tiempo su comportamiento empezó a cambiar, decidió retomar sus estudios en la Universidad, y sus estados de tristeza eran menores. Aunque ese estado fue efímero.

Gabriela dice que seguirá el tratamiento para recuperarse del estado depresivo en el que se encuentra, y mañana saldrá a la Universidad a continuar con su vida. Cuando a sus padres les invada la incertidumbre de saber que las intenciones de suicidio, aunque ella no las reconozca siempre serán una opción.

 

 

Entrevista

 

Por: Carlos Daniel Vallejo Sánchez  

 

“EL CINE NACIONAL NO SE PUEDE DESARROLLAR SIN UN COMPROMISO SOSTENIDO DEL ESTADO”

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Juan Martín Cueva se expresó al respecto de la situación actual del cine ecuatoriano , así como de la evolución que ha registrado.

El Cine Ocho y Medio es un lugar en donde el viento sopla con más silencio. Dentro del lugar se encuentra una sala, un bar improvisado. Se percibe en el ambiente el olor a café y sobre las paredes reposan varios afiches de los próximos estrenos en cartelera.

Aparece Juan Martín Cueva que responde a cada cuestionamiento con  un silencio antepuesto, rara vez desapega su mirada de quien le pregunta.Luego se  sumerge entre sorbos de café y palabras.  

 

–– ¿Cuál es la perspectiva  del cine ecuatoriano?

–– En el cine ecuatoriano no existe una producción muy importante, pero ya se puede hacer una reflexión sobre las distintas películas que hay e incluso sobre los distintos directores. Los que han hecho varias producciones, se puede ver mucha diversidad con referencia a la realidad que vivimos, que al igual que el cine latinoamericano  tiene una raíz en el cine documental. Sobre lo que es nuestra realidad,  las sociedades,  el momento y el lugar que están contando.    

–– ¿En la actualidad se puede hablar de una industria consolidada de cine ecuatoriano?

–– En la última década se ha producido más que en toda la historia del cine ecuatoriano. Pero no creo que se pueda hablar de una industria consolidada de cine en Ecuador. Se está empezando, se ha evolucionado. Hace quince años o veinte años lo que se hacía era muy artesanal. Aún, hace seis o siete años se trabajaba de otra manera. Pero hay muchas diferencias de los modos de hacer cine, de los distintos cineastas ecuatorianos. En los países latinoamericanos creo que son contados los países en los que se puede hablar de industria consolidada de producción. Brasil, Argentina y México.

––  ¿Qué factores deberían ser  determinantes para el desarrollo del cine nacional?

–– Yo creo que un cine nacional no se puede desarrollar sin un compromiso sostenido del Estado. En ningún país de América Latina se ha podido desarrollar el cine nacional, sin una inyección de recursos por parte del Estado. Eso es fundamental y se está empezando a dar  en el Ecuador. No se puede hablar de cine, de la misma manera como se hacía  tres años atrás. Tiempos en lo que no existía  ley de cine, consejo  nacional de cine, ahora existen. Otra condición para que se desarrolle, debería ser la necesaria preparación en todos los distintos oficios que hay en esta profesión. Hasta hace un tiempo el director de cine en el Ecuador, era a la vez: productor, escenógrafo, editor, fotógrafo. Ahora se han ido desarrollando especialidades. Hay gente que se dedica a la fotografía para cine, actuación, guión.  Eso ha hecho posible que sea más sostenible.

–– Es necesario crear más escuelas de cine en el país…

–– Se han fundado últimamente varios centros y estudios de capacitación que deberían ser reforzados. Lo que si no hay es un solo centro estatal público de formación cinematográfica como en otros países si lo existe. Aquí estamos en manos de entidades privadas. Yo creo que una tarea del Estado podría ser favorecer la democratización de estos espacios y la consolidación académica. Establecer nexos entre la formación en cine y el mundo de la producción y exhibición.

–– ¿Y en cuanto a los derechos de autor, y a la piratería que deben hacer los cineastas?

–– Esta manera de difundir el trabajo e inversión  de un grupo importante de gente, sin que haya un reconocimiento,  ningún  pago por el trabajo, es considerado un robo. En ese sentido no se puede estar a favor de la piratería. Aunque no hay que desconocer la realidad de todo el mundo. La circulación de materiales audiovisuales ya no se puede normar como se normaba antes, en ese sentido hay que ser muy creativo, hay que inventarse nuevos mecanismos de recuperación de los derechos de los creadores.  La posibilidad de que se creen soportes vírgenes, que son en los que se grava la producción. Es una manera de que regrese una parte de esos recursos que circulan, para los productores.

–– ¿Las producciones de cine ecuatoriano están creando identidades?

–– El cine es uno de los elementos de los espacios donde se crean valores, referentes simbólicos para la sociedad, mas colectivamente. Y en ese sentido sí, la identidad de las personas se va construyendo y transformando en función de las producciones culturales, y simbólicas que tiene cada sociedad. Y el cine forma parte de eso. Por ejemplo la identidad ecuatorianazo no  es una cuestión congelada en el tiempo, y que no puede ser cuestionada o interrogada, es algo dinámico. El cine se encuentra en dialéctica, con su creación. Detrás de un director hay una identidad y concepción del mundo. Y la identidad es una forma de ideas, conceptos, de pensarnos, y vernos.

 cinePERFIL BIOGRAFICO

 

Juan Martín Cueva, nació en Quito el 15 de febrero de 1970. Estudio en Bélgica Producción y Dirección de Cine y se graduó en 1997, en el Instituto de Cine (GINSAS). Se ha dedicado actualmente a la dirección de Documentales. Y es el director Nacional del Festival Cine Cero Latitud y Encuentros del Otro Cine.

 

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